«Necesitamos redundancia» es una frase que casi nunca se aprueba. «Una hora de paro nos cuesta 87 000 pesos y este equipo cuesta 60 000» se aprueba en la misma junta. La diferencia no es técnica: es que el segundo argumento trae el número.
La fórmula base
El costo por hora de indisponibilidad se compone de 3 partes que casi siempre se pueden estimar con datos que ya tienes:
- Productividad detenida: número de personas afectadas × costo por hora de esa persona × porcentaje de su trabajo que depende del sistema.
- Ingreso no realizado: ventas, unidades producidas o servicios facturados por hora, en la franja horaria que se cae.
- Costo de recuperación: horas extra, retrabajo, conciliación de datos y penalizaciones contractuales.
Un ejemplo con números
Planta de manufactura con 120 personas en línea. El sistema de producción se detiene una hora en el segundo turno:
- Productividad: 120 personas × $180/hora × 85 % de dependencia = $18 360.
- Producción no realizada: 340 unidades × $95 de margen = $32 300.
- Recuperación: 2 horas extra de 30 personas más conciliación = $11 700.
- Total estimado por hora: $62 360.
Lo que el cálculo suele revelar
Cuando una empresa hace este ejercicio por primera vez, aparecen 3 cosas de forma casi invariable.
La primera: el costo de una hora caída suele superar el precio del equipo que la habría evitado. Un enlace redundante, una fuente adicional o un switch en spare se pagan con un solo incidente.
La segunda: el paro grande no es el problema. 12 intermitencias de 15 minutos al mes cuestan más que una caída anual de 4 horas, y como nadie levanta ticket por 15 minutos, nunca entran al presupuesto.
La tercera: el tiempo de detección pesa más que el de reparación. Si la falla ocurre a las 2:00 y alguien la nota a las 7:00, 5 de las 6 horas de paro fueron ceguera, no avería.
Casi siempre es más barato ver antes que reparar más rápido.
Del número a la decisión
Con el costo por hora calculado, 3 preguntas se responden solas:
- ¿Cuánta redundancia comprar?: hasta donde el costo del componente sea menor que las horas de paro que evita en un año.
- ¿Qué nivel de póliza contratar?: si una hora cuesta más que la diferencia anual entre Standard y Premium, la decisión ya está tomada.
- ¿Vale la pena el monitoreo?: compara el costo de la plataforma contra las horas de detección tardía del último año.
El cálculo toma una tarde y se hace una vez. Después, cada discusión de infraestructura deja de ser una opinión contra otra y se vuelve una comparación de cifras.



